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martes, 4 de octubre de 2011

Comunicado de Prensa de la Reunión de Pacto Por México.

Oficina de Comunicación.

México, Distrito Federal, 04 de octubre de 2011

Comunicado 137

NECESARIO CONFORMAR UNA AGENDA COMÚN PARA UN GOBIERNO DE COALICIÓN:
JAVIER CORRAL

El diputado federal participó en la primera reunión con miembros de la sociedad civil para conversar sobre la importancia de los gobiernos de coalición.

Necesario transitar hacia la tercera etapa de las coaliciones electorales donde sea la sociedad la que establezca la agenda común y ésta sea suscrita por los partidos políticos, señaló el legislador chihuahuense.

Hoy en día es necesario compartir el poder, añadió.

El diputado Javier Corral y el diputado Guadalupe Acosta Naranjo se reunieron este día con la asociación civil “Pacto por México” para conversar sobre la importancia de impulsar la figura del gobierno de coalición.

Ambos legisladores presentaron el 23 de septiembre una iniciativa de reforma constitucional que plantea la figura del gobierno de coalición.

En el encuentro, el diputado Javier Corral señaló que dicha iniciativa, a diferencia de la que se presentó en el Senado, incluye la figura del Jefe de Gabinete que es una figura indispensable para el aterrizaje de dicha propuesta.

Corral Jurado señaló: “Quien gane la Presidencia de la República no va a tener mayoría congresional porque la pluralidad llegó para quedarse y esta no puede ser considerada un obstáculo ni problema de la parálisis legislativa.”

Indicó que uno de los propósitos de la presentación de la iniciativa es la realización de “un diálogo muy amplio no solo entre cámaras legislativas, sino con académicos, grupos sociales, líderes sindicales, gremios, etcétera, para conformar la agenda común que supone un gobierno de coalición, independientemente de hasta donde lleguemos en términos de coaliciones electorales y ciudadanas.”

Dijo: “yo son un convencido de las coaliciones electorales y mucho más de una gran coalición ciudadana con base en partidos políticos que creo debería ser la tercera etapa de las coaliciones electorales en México, planteadas primero por organizaciones ciudadanas hacia las estructuras de los partidos”. Dijo: “Se debe colocar una agenda y una visión común del México que necesita compartir el poder.”

El político chihuahuense mencionó que como legisladores están pensando en “una agenda de diálogo nacional donde grupos sociales sean impulsores de este diálogo. Estamos a tiempo toda vez que en los próximos días inicia el proceso electoral y hay que colocar esta idea.”

Por su parte, la presidenta de “Pacto por México”, Purificación Carpinteyro, expresó su apoyo a la iniciativa planteada por ambos legisladores y añadió que la coalición con la ciudadanía debe darse antes de las elecciones de 2012 porque una vez que se llegue al poder “el que parte y reparte se queda con la mayor parte.”

La también ex subsecretaria de Comunicaciones y Transportes dijo que lo que se requiere es una alianza entre partidos con la sociedad donde ésta no sólo incida en la conformación de una plataforma común o un gabinete de coalición, sino también presente candidatos que participen  en las elecciones y que junto con los partidos coaligados impulsen una agenda democratizadora.

Finalmente, ambos legisladores y los representantes de “Pacto por México” acordaron convocar a las organizaciones civiles para debatir e integrar una plataforma común que aglutine al mayor número de actores políticos de cara al próximo proceso electoral de 2012.

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miércoles, 28 de septiembre de 2011

Pacto por México.*

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Hoy 28 de septiembre de 2011, un nutrido grupo de ciudadanos dimos a conocer la creación de una agrupación social bajo el nombre de "Pacto por México".

Nuestra agrupación está integrada por ciudadanos conscientes del riesgo de perder el avance en el proceso de democratización del país, por lo que decidimos organizarnos para conformar una fuerza ciudadana cuya voz deba ser escuchada. Conscientes de que en una verdadera democracia, la sociedad que impone la agenda que debe ser ejecutada por los representantes que elija; sabemos que aquellos que se dicen nuestros representantes NO NOS REPRESENTAN".

Pacto por México considera que los partidos políticos despojaron a la sociedad de la capacidad de participar en la vida política del país: qué es tiempo de recuperar ese derecho, exigiendo a quienes dicen representarla, la conformación de una propuesta de coalición de las fuerzas políticas institucionalizadas para que unidos en una propuesta de gobierno de coalición -partidos políticos y sociedad-, se lleve a cabo una reforma estructural del sistema político mexicano, que represente una verdadera alternativa a la restauración de un régimen autocrático.

En Pacto por México estamos ciertos de que como sociedad debemos recuperar el poder de quienes lo han concentrado con fines partidistas, grupales e individuales, para imponer la voluntad de la sociedad cómo soberana, generando una agenda que marque las directrices para resolver los problemas estructurales del país, impulsando a quienes estén dispuestos a apoyarla y ejecutarla desde el gobierno y el congreso.

No podemos permitir que nuevamente sean los partidos políticos los que nos impongan su agenda y sus candidatos, debemos organizarnos para consolidar una fuerza ciudadana actuante. Así como en el 2009 una parte importante de los ciudadanos impulsamos el voto nulo cómo forma de manifestar nuestra inconformidad con la falta de opciones, hoy debemos pasar de la crítica a la acción.

 

* Texto copiado de su fuente original, aquí.

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Pacto Por México

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Purificación Carpinteyro

martes, 20 de septiembre de 2011

¿Qué es un Pacto de Reconciliación Nacional?

La semana pasada una convocatoria abierta por Purificación Carpinteyro para seguidores de su Perfil Público de Facebook y amigos personales; ayer en punto de las 19:00 una charla de casi tres horas; hoy el inicio de un proyecto y de sentar los cimientos que a continuación explico.

La cosa va más allá de un simple y llano análisis: en la reunión se dio lectura a un manifiesto titulado “De la queja y la apatía a la acción y la construcción” y se escucharon opiniones de todo tipo y experiencias personales, se definieron objetivos de este nuevo proyecto y, sobre todo, se estableció una línea de acción.

Se desarrolló de la siguiente manera:

  • Después de las presentaciones personales respectivas y de la lectura del manifiesto anteriormente citado, se procedió a un debate general sobre los alcances del proyecto;
  • Se explicó la necesidad de establecer dos objetivos primordiales: Democracia y Justicia. Se justificó por qué el Partido Revolucionario Institucional es una mala opción de voto y los antecedentes en gestión y anteriores de quien presumimos será el candidato.
  • Se deben enfocar los esfuerzos a una posible coalición en donde los partidos políticos consideren otros candidatos que no sean los de sus filas. Se analizó la posible alianza de PRD con PAN y sus repercusiones negativas.
  • Se propuso la elaboración de un decálogo que sirviera de pilar para las propuestas del candidato de coalición. Se sugirieron al menos tres nombres de posibles candidatos, todos ellos figuras cercanas al quehacer político y comprometidos con los principios de probidad, transparencia y ética en el desempeño de sus funciones.
  • Se trazó una línea de acción para integrar e informar a más gente para que se una al esfuerzo a más tardar el lunes de la próxima semana, de donde se desprende esta entrada de blog.

Los acuerdos finales no fueron precisamente los que se comentan arriba, todavía se hicieron algunos ajustes y la idea primaria que aterrizó Purificación Carpinteyro se enriqueció con las colaboraciones de los que estuvieron presentes. Ante todo se partió de una idea básica: los ciudadanos no podemos permitir una vez más que los partidos políticos impongan su candidato y nosotros permanezcamos con los brazos cruzados, sino buscar participar de forma activa en la propuesta de personajes y actores políticos que se identifiquen con las propias necesidades de los votantes.

Se determinó que es sumamente peligroso el riesgo actual de retroceso al viejo régimen, los clientelismos electorales y el servicio a un reducido grupo de poder. El PRI tuvo desde su derrota presidencial en 2000 la capacidad de subsistir y recapitalizarse y ahora pretende vender la falsa lógica de que si durante su mandato (la dictadura perfecta, 71 años en el poder) el país respiraba un ambiente más ligero en términos de decisiones políticas, el crimen organizado, incluso económico, entonces debemos retroceder hacia ello y no permitir a otras propuestas políticas para el siguiente sexenio. Incluso presume de renovación…

De acuerdo al decálogo que deberían ser las ideas pilares en que se vean representadas las necesidades del pueblo mexicano en general, sólo se logró ponerse de acuerdo en dos: El aspecto económico (nuevo paradigma distinto al tecnócrata y énfasis en el desarrollo económico) y en materia de transparencia y combate a la corrupción.

A lo que atañe el título de esta entrada, un pacto de Reconciliación Nacional se vería realizado en el momento en que se sumen los diferentes actores políticos y sociales, que se impulse una agenda de gobierno dispuesta a cumplirse y proponer tanto candidatos presidenciales como miembros del gabinete y candidatos para diputados y senadores. Se observó incluso una Constitución Política obsoleta, con muchos ajustes que hacer y leyes reglamentarias actualizadas que decretar.

Una vez estructurado este proyecto de coalición, se pretende enfocarlo directamente en lo que las últimas encuestas de intención de voto electoral arrojan: el 26% se manifiesta indeciso. Esto significa que ninguno de los partidos políticos por sí solo (incluso el PRI) está en este momento en la preferencia de este amplio grupo de electores, los cuales se prevé incluso que no acudan a las urnas y se piensa de por sí un alto número de abstenciones, más alto incluso que en 2009.

Por eso es necesario sumar esfuerzos para lograr un objetivo común de proponer un candidato de coalición, porque hablar de una simple alianza política conlleva a pensar única y exclusivamente las decisiones entre partidos. De ahora en adelante manejaremos la idea de la COALICIÓN como elemento integrante de la sociedad civil organizada y activa que negocia y debate las decisiones nacionales en conjunto con los gremios político y algunos otros como el empresarial y cultural.

Si te interesa formar parte de este esfuerzo, puedes contactarme directamente desde este blog o a Purificación Carpinteyro vía Facebook donde te pondremos al tanto conforme se vaya trabajando. Es necesario que se sume gente. ¡¡¡Corre la voz!!!

De la queja y la apatía a la acción y construcción. *

Manifiesto:

  • Ante el riesgo de perder el avance en el proceso de democratización del país, los ciudadanos debemos pasar de la crítica y la apatía a la acción y la construcción;
  • Debemos recuperar el poder de quienes lo han concentrado con fines partidistas, grupales e individuales, para imponer la voluntad de la sociedad como soberana;
  • Debemos generar una agenda que marque las directrices para resolver los problemas estructurales del país, impulsando a quienes estén dispuestos a apoyarla y ejecutarla desde el gobierno y el congreso;
  • Debemos demandar una coalición de las fuerzas políticas institucionalizadas para que unidos en una propuesta de gobierno de coalición – partidos políticos y sociedad –, representemos una verdadera alternativa a la restauración del priísmo más arcaico;
  • Así como en el 2009 una parte importante de los ciudadanos impulsamos el voto nulo como forma de manifestar nuestra inconformidad con la falta de opciones, hoy debemos pasar de la crítica a la acción;
  • No podemos esperar a que nuevamente sean los partidos políticos los que nos impongan su agenda y sus candidatos, debemos organizarnos para consolidar una fuerza ciudadana actuante;
  • Los ciudadanos debemos impulsar la voluntad ciudadana de un gobierno de coalición bajo un candidato que unifique a distintos partidos políticos, ciudadanos y agrupaciones para conformar un gobierno con gabinete plural apoyado por una mayoría en el congreso que permita impulsar las reformas estructurales indispensables para el avance del país.


* Manifiesto que dio lectura Purificación Carpinteyro el día de ayer en reunión que se llevó a cabo en la Colonia Juárez, Distrito Federal; el texto se encuentra disponible también aquí.

domingo, 12 de octubre de 2008

Responsabilidad ética y social de los partidos políticos.

Los partidos políticos a los que nos referimos, PRI, PAN y PRD (principales fuerzas políticas), tienen una historia y formación diferentes, los tres se declaran a favor del alcance de la democracia plena y de alcanzar una calidad de vida óptima para toda la población a la que sirven. Para este apartado, analizaremos los temas comunes en que los partidos se hacen partícipes con la población, sin olvidar que cada uno propone su propio alcance en la plataforma política de acuerdo, sobre todo, a la ideología que sigue y a la demanda de apoyo social que surge en la misma sociedad.

En primer lugar podríamos citar el compromiso de los Partidos Políticos con la cultura política de la gente. Partiremos de que en la actualidad, el acontecer político es un tema de opinión y crítica social en el medio que nos encontramos. En todos lados es normal escuchar opinar sobre política y si bien la gente no participa de forma activa, al menos hablamos de una cultura política ciudadana, es decir, en la que existe conciencia en la ciudadanía sobre la existencia de Poder político pero al mismo tiempo existe subordinación hacia éste. La cultura política entonces la podemos percibir como el conjunto de valores, concepciones y actitudes que se orientan hacia el ámbito político. El nuestro no es un país politizado en este sentido al cien por cien, pero al menos la gente reconoce y se ampara del poder político, no ven encima de él otro ente que pueda resolver sus demandas y necesidades como sociedad.

Ahora bien, es cierto que la cultura política establece el vínculo entre individuos y las estructuras políticas al conectar las tendencias individuales con las características del sistema. Aquí entra el quehacer de los partidos y de esto depende en gran medida la inclinación de la gente hacia una ideología determinada. Las ofertas sociales que ofrecen los partidos se pueden apreciar de diferentes formas: en su propia estructura y estatutos, en sus propuestas en campañas electorales, así como en sus políticas públicas cuando alcanzan un cargo administrativo. Por el momento, analizaremos lo referente a sus documentos.

A gran escala, podríamos polarizar las ideologías y tendencias de los tres partidos políticos más grandes en México: el PRD a la izquierda, el PRI en el centro y el PAN a la derecha. Este marco nos sirve para comparar la manera de tratar los asuntos en los que cada partido se siente competente en la vida de la ciudadanía. Los tres coinciden en asumir responsabilidad en el proceso de transición democrática del país y proyectan cambios en la estructura del Estado y de sus instituciones que lo conforman.

Corresponde a la actividad política el establecimiento de un orden dinámico que respete la libertad y promueva la responsabilidad social como bases para el desarrollo de una comunidad democrática, sustentable y solidaria(1). El partido político debe contribuir a la creación de la dimensión ética de la política, sustentada en el humanismo, en los valores del pensamiento crítico, el compromiso democrático y la vocación social(2) . Por otro lado, se refiere que la política es el camino para conciliar intereses respetando las diferencias. Por eso el partido político debe rechazar las imposiciones autoritarias que pretenden acreditarse en la supuesta infalibilidad de criterios técnicos o científicos que rehuyen la discusión y evaden sustentarse en la construcción de acuerdos(3).

Si la plataforma política anterior no basta para manifestar la responsabilidad visible de los partidos para con la sociedad, es importante también mencionar la plataforma electoral, en donde es más clara la interacción de las organizaciones (usemos este término para referirnos a los partidos políticos, a fin de cuentas son organizaciones de carácter político.) con la ciudadanía, es decir, aquellos que gozan de derechos políticos en la sociedad. La democracia es un tema tan complejo y diverso que se hace imposible resumirla a una frase concreta. Es difícil definirla y lo es más observarla como práctica de una vida social o como base de un modelo político determinado. La gente por lo general confunde a la democracia con la práctica meramente electoral, pero no están lejos de la realidad, puesto que en ese acto se observan rasgos distintivos de ella, por ejemplo, la participación ciudadana para la elección de sus representantes, el voto como unidad y su significado en el resultado electoral, la identidad de las masas con las ideologías candidatas, la representación legítima del poder, etcétera.

Definir la democracia es importante porque establece qué cosa esperamos de ella. Si vamos a definirla de manera irreal, no encontraremos nunca realidades democráticas. Y, a veces, cuando declaremos “esto es una democracia” o “esto no lo es”, quedará claro que el juicio depende de la definición o de nuestra idea sobre qué es la democracia, qué puede ser o qué debe ser. Si definir la democracia es explicar qué significa el vocablo, el problema se resuelve rápido: basta saber un poco de griego. La palabra significa, literalmente, poder (kratos) del pueblo (demos). Mas de esta manera habremos resuelto sólo un problema de etimología: únicamente se ha explicado el nombre. Y el problema de definir la democracia es mucho más complejo. El que la palabra democracia tenga un preciso significado literal o etimológico, no ayuda para nada a entender a cuál realidad corresponde ni cómo están construidas y funcionan las democracias posibles. No nos ayuda porque entre la palabra y su referencia, entre el nombre y la cosa, el paso es larguísimo(4).

Si es verdad que la dicción nos desvía, ¿por qué denominar las cosas con etiquetas que no corresponden? Se ha constatado que las democracias son en sí “poliarquías”(5). Admitida la afirmación como exacta, ¿por qué no llamarlas así? La respuesta es que aun cuando el término democracia no nos sirve para fines descriptivos, es necesario para efectos normativos. Un sistema democrático es ubicado por una deontología(6) democrática, y ello porque la democracia es y no puede ser desligado de aquello que la democracia debería ser. Una experiencia democrática se desarrolla a horcajadas sobre el nivel entre el deber ser y el ser, a lo largo de la trayectoria signada por las aspiraciones ideales, que siempre van más allá de las condiciones reales.

De ello se deriva que el problema de definir a la democracia se desdobla, porque, si por un lado la democracia requiere una definición prescriptiva, por el otro no se puede ignorar la definición descriptiva. Sin la verificación, la prescripción es “irreal”; pero sin el ideal, una democracia “no es tal”(7). Ahora bien, por democracia literal o etimológica se entiende la democracia explicada por la palabra. Democracia quiere decir “poder popular”. Si esto es así, las democracias deben ser lo que dice la palabra: sistemas y regímenes políticos en los que el pueblo manda.

En cuanto al pueblo se refiere, se debe subrayar la cuestión del criterio decisional, no un criterio electoral. Elegir es una cosa, decidir es otra; y el ámbito de decisión es inconmensurablemente más extenso que el de elección. Entonces, el pueblo que decide en términos de principio mayoritario absoluto es, las más de las veces, un cuerpo que representa al pueblo y que refleja, en gran parte, a la mayoría que lo elige. Al final de este trayecto queda como cierto que el pueblo contabilizado por el principio mayoritario absoluto se divide en una mayoría que toma todo y una minoría que pierde todo, lo cual permite a la mayoría, si así se requiere, reducir a la minoría a la impotencia, lo cual no puede ser permitido. Esto se resume a que no existe una mayoría sin el reconocimiento de una minoría, aquellos que pierden pero que sin ellos, el poder de los mayoritarios no se legitima porque sería absoluto y rompería los esquemas de la propia democracia.

Ahí entonces, en la práctica de comicios, es donde nuestros partidos políticos dejan una impresión grande en la gente y dejan en claro sus pretensiones y sus propios alcances. La gente y las organizaciones partidistas saben que forman parte de la estructura democrática del Estado y su interacción es parte esencial de esta práctica. La responsabilidad de los partidos con la sociedad entonces se vuelve más evidente, por una parte y como se mencionó anteriormente, por el fomento de la cultura política y por la otra, la interacción directa al momento de elegir representantes. También se citó superficialmente a la militancia, al mencionar que cada partido implanta estatutos con los que sus integrantes se rigen y a su vez, el partido vela por los intereses acordados en ellos.

Citas en el ensayo:
1. Proyección de principios de Doctrina del PAN, 2002, en www.pan.org.mx, pag. 4.
2. Declaración de Principios del PRD, 2001, en www.prd.org.mx, pag. 2.
3. Declaración de Principios del PRI, 2002, en www.pri.org.mx, pag. 18.
4. Sartori, Giovanni, ¿Qué es la Democracia? 1ª edición, Editorial TAURUS, México, 2003, pag. 21
5. El teórico que puso de moda el concepto fue Robert Dahl (citado por Sartori en su obra), en un libro llamado "La poliarquía" en el que consideraba la democracia un procedimiento con una serie de requisitos (elecciones libres, periódicas y competitivas) y separaba el sistema político de los éxitos que éste pudiera alcanzar en la provisión de cotas de bienestar material a sus ciudadanos.
6. Rama de la Ética cuyo objeto de estudio son los fundamentos del deber y las normas morales. Se la conoce también bajo el nombre de "Teoría del deber". Junto con la axiología es una de las dos ramas principales de la Ética normativa.
7. Sartori, pag. 22.

Oscar López Castañón.
U.N.A.M.
C.P. y A.P. FES Acatlán
oelc_31@hotmail.com